Realizamos un análisis comparativo con otros productos y servicios similares al sector de nuestro producto, de cara a conocer tendencias actuales, integrar las mejores prácticas y encontrar posibles puntos de mejora en nuestro diseño.

Gracias a este análisis podremos conocer cuáles son las mejores prácticas, qué elementos de valor están ofreciendo nuestros competidores o cuales son las debilidades y fortalezas de otras otras soluciones disponibles en el mercado.

Observaremos cómo otros resuelven los problemas similares a los que nosotros debemos resolver. De este modo nos va a servir de punto de referencia a la hora de elaborar una propuesta de valor para nuestro producto. Además marcaremos como referencias otras funcionalidades o features de otros productos (aunque no sean de nuestro sector) que nos resulten interesantes para incorporar o incluso mejorar el nuestro nuestro.